Hacia una política Europea alineada con la Innovación: Reciclado 

  • Actualmente, muchos productos plásticos, especialmente aquellos contaminados y multicapa, no tienen un proceso de reciclado tradicional a gran escala.
  • Debido a eso, muchos de estos plásticos acaban incinerándose o siendo enviados al vertedero.
  • El reciclado químico puede ayudar a reciclar más plástico, ayudando a Europa a reducir estos residuos.

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En ExxonMobil, estamos preparados para expandir nuestra capacidad de reciclado químico en Europa, basándonos en el éxito obtenido en Estados Unidos. Sin embargo, para lograrlo, se necesita un marco regulatorio que apoye la innovación y la inversión.

Philippe Ducom, presidente de ExxonMobil Europe, comparte su punto de vista sobre el tema y nos ayuda a entender mejor por qué el balance de masas es una pieza clave de este puzle.

En estos momentos, la Comisión Europea tiene entre manos una decisión crítica: cómo regular el balance de masas, que es el método contable que respalda la viabilidad económica a futuro del reciclaje químico.

Creemos que la Comisión debería apoyar un enfoque flexible y orientado a resultados, que permita a los productores usar la infraestructura existente, incluidas las refinerías, para generar beneficios ambientales y económicos.

Sin embargo, en una consulta recientemente publicada, la Comisión propone un enfoque restrictivo que crea barreras regulatorias para el coprocesamiento mientras favorece el tratamiento independiente.

Este enfoque reduce la viabilidad económica de las inversiones en reciclado químico que utilizan infraestructuras existentes, limitando la disponibilidad de créditos en contenido reciclado para las producciones con coproceso. Al promover únicamente nuevas instalaciones químicos totalmente segregadas o independientes de reciclado químico, en lugar de fomentar el uso de la infraestructura existente, estas normas pueden desalentar la inversión en vías de coproceso. Esto implica que se reciclará menos plástico y que más residuos terminen en vertederos o incinerados.

Si la Comisión realmente quiere atraer inversión, debería replantearse su enfoque, porque la cruda realidad es que la incineración está aumentando, la competitividad global del sector petroquímico se reduce y existe el riesgo de que las inversiones en reciclaje químico se realicen en otras regiones.

¿Por qué es necesario el balance de masa para el reciclaje químico?

El reciclaje químico podría ayudar a Europa a cumplir sus objetivos de reciclaje y a abordar el problema de los residuos plásticos. El balance de masas atribuye una cantidad definida de materia prima, proveniente de residuos plásticos, que generan un producto de igual calidad que el plástico virgen, y que se certifica como circular, siendo esto clave para el reciclado químico.

Existe una necesidad urgente de poner en marcha políticas que definan de manera clara el balance de masas y definir el método de cálculo de lo que se puede considerar como contenido reciclado. Esto ayudaría a impulsar la inversión en reciclaje químico en el conjunto de la Unión Europea.

Las moléculas importan

El reciclaje químico descompone los residuos plásticos a nivel molecular. Durante el proceso, los residuos plásticos se mezclan con materia prima fósil, y no se puede identificar qué moléculas provienen de residuo plástico y cuáles de la materia prima fósil.

Atribución del balance de masa

Aquí es donde entra en juego el balance de masas, un enfoque transparente y ampliamente utilizado por terceros. Se atribuye la masa de materias primas utilizables obtenidas a partir de residuos plásticos procesados mediante reciclado químico a la masa de plásticos circulares certificados que comercializamos.

Sistemas similares

Existen conceptos comparables en otros sectores. Por ejemplo, si se compra una cantidad específica de electricidad renovable, el equivalente se añade a la red energética. Pudiendo ser lo que se recibe una mezcla de energía de origen renovable y no renovable.

Verificación por terceros

Nuestro proceso e instalaciones de reciclado químico están certificados por International Sustainability and Carbon Certification (ISCC) PLUS, un sistema de certificación independiente y externo. El ISCC cuenta con más de 250 miembros, entre los que se incluyen institutos de investigación y ONGs.

Impacto medible

Por cada tonelada de residuos plásticos procesados mediante reciclaje químico, la sociedad reduce la necesidad de procesar aproximadamente una tonelada de materias primas derivadas de combustibles fósiles. Y por cada tonelada de plástico circular certificado, se evita que más de una tonelada de residuo plástico acaben al final de su vida útil, en vertederos o incineradoras.

Confianza de los clientes

Nuestros clientes pueden estar seguros de que, cuando compran nuestros plásticos circulares certificados, están contribuyendo a desviar los residuos plásticos al final de su vida útil de vertederos o incineradoras y proporcionándoles una nueva vida.

A gran escala, podemos ayudar a marcar la diferencia

Hoy en día, la UE recicla solo el 26,9 % de los residuos plásticos. Mientras tanto, la incineración sigue creciendo, con un aumento de más del 15 % desde 2018. Pero el reciclado químico podría ayudar a enfrentar este desafío. Esta tecnología, utilizada en combinación con el reciclado mecánico, puede ampliar la gama de plásticos que encuentran una segunda vida como nuevos productos.

El sector de refinerías europeo, que ha tenido dificultades para competir con otras partes del mundo, podría desempeñar un papel importante en esta ecuación. Según una reciente declaración de varios Estados miembros de la UE, la región podría perder más de 50 000 empleos petroquímicos para 2035 el reciclado químico podría ayudar a transformar estas plantas, salvar empleos y redefinir el papel de las refinerías dentro de una economía circular.

¿Quiere aprender más sobre el reciclaje químico?

Balance de masas y reciclaje químico: ¿cuál es la relación?

Las moléculas importan

A diferencia del reciclado tradicional de plástico, que es mecánico, algunos métodos de reciclado químico descomponen los residuos plásticos a nivel molecular. Estas moléculas luego se mezclan con materias primas fósiles para producir una gran variedad de productos importantes.

Una vez mezcladas, no se puede rastrear qué moléculas provienen del plástico reciclado. Ahí es donde entra el balance de masas. Es un método que relaciona la cantidad de residuos plásticos procesados con la cantidad de materias primas útiles que se producen. Esto permite a los productores asignar contenido reciclado a productos específicos, aunque no puedan rastrearlos físicamente.

Creemos que la UE puede ampliar el conjunto de soluciones para abordar la gestión de los residuos plásticos. Pero actualmente, debido su complejidad y panorama regulatorio en continuo cambio corre el riesgo de frenar el progreso.

Para que empresas como ExxonMobil inviertan, necesitamos señales claras y acciones de apoyo, y necesitamos ponerlas en marcha ya.


El papel del balance de masas y la importancia de las políticas

Actualmente, Europa utiliza un método denominado “fuel-exempt” para el balance de masas. Según este sistema, los residuos plásticos utilizados en la producción del combustible se descuentan del contenido reciclado.

Para apoyar la inversión en reciclaje químico, el sistema debe ser práctico y eficiente. Un enfoque claro y funcional del balance de masas es clave para que las empresas desarrollen oportunidades de inversión viables.

El balance de masas no es nuevo: ya ha demostrado su eficacia en otros sectores

Otros sectores ya utilizan de manera generalizada métodos análogos a este. Un caso claro y conocido es la producción de electricidad renovable.

Como todas las fuentes de energía se conectan a la misma red, no podemos saber exactamente de dónde proviene nuestra electricidad en un momento concreto (nuclear, renovable, gas, etc). Sin embargo, los proveedores usan créditos para confirmar que se ha añadido una cantidad específica de energía renovable al sistema. Este mismo principio se aplica al reciclado químico.

La verificación por parte de terceros aporta credibilidad

Nuestro enfoque está certificado y auditado por ISCC PLUS, un sistema que verifica el cumplimiento de una metodología robusta de balance de masas. El ISCC garantiza que las empresas sigan reglas estrictas y que contabilizan con precisión el contenido reciclado. A este estándar se han adherido ya más de 250 miembros, entre empresas, investigadores y ONGs.

Sabemos que el reciclaje químico funciona

Ya es una realidad en nuestras instalaciones de Baytown, en Texas. Los números hablan por sí mismos:

Alrededor de 45 000 toneladas métricas Residuos plásticos procesados desde 2022.
200 millones de dólares Inversión adicional anunciada para varios sitios en EE. UU.
220 000 toneladas métricas por año Capacidad total de reciclaje de productos químicos, ya sea en funcionamiento o en desarrollo.
Casi 500 000 toneladas métricas por año Nuestro objetivo de capacidad de reciclado químico.

En Europa, estamos explorando cómo podríamos llevar esta tecnología a nuestras instalaciones de Róterdam y Amberes. 

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